Qué ver a finales de verano y principios de otoño (septiembre-octubre) en el Jardín Botánico

A principios de septiembre ya empieza a notarse el final del verano en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha. En las lagunas recreadas, todavía florecen la menta acuática (Mentha aquatica) y el eupatorio (Eupatorium cannabinum). Entre los carrizos y juncos, empiezan a hacer sus nidos en forma de cesto las arañas avispa (Argiope bruennichi).


Mientras tanto, en los ecosistemas azonales todavía continúan creciendo las plantas que mejor aguantan la sequía y el calor extremo de las estepas yesosas, las plantas gipsófilas. Se ven ya las flores del romero (Rosmarinus officinalis) y las de la ajedrea (Satureja montana), que es una labiada muy resistente a la sequía. A finales de octubre ya es posible ver las florecillas del sisallo (Salsola vermiculata).

Por supuesto, estos meses son los mejores para observar los frutos del bosque caducifolio del Alto Tajo recreado: endrinos, morrioneras, saúcos, cornicabras y madreselvas esperan a los primeros pajarillos migratorios que llegan y devoran con ansia sus frutos. Algo muy parecido ocurre en los matorrales caducifolios espinosos, que además empiezan a amarillear a finales de octubre, mostrando una gama de colores típica de la estación otoñal.
 

De nuevo los jarales empiezan a hidratarse bien y las jaras dejan atrás sus cápsulas de semillas secas, que pueden aguantar hasta la primavera siguiente.
 

En el Paseo de los Quercus, muchos producen ya sus bellotas y algunos empiezan a cambiar de color a finales de octubre, algo digno de ver. Destaca, por el tamaño de sus bellotas, el roble del monte Tabor (Quercus ithaburensis).
 

En esta época todavía se pueden observar muchos insectos en el Jardín Botánico. Las libélulas merodean las lagunas hasta finales de octubre, destacando dos especies: la libélula migratoria Aeshna mixta y el dardo del desierto (Sympetrum sinaiticum), procedente de zonas mucho más secas y cálidas del este de África y Asia Menor, y que debido al cambio climático está colonizando el sur de Europa rápidamente.
 

Además, también es posible encontrar aves que utilizan el Botánico como parada obligatoria durante su migración postnupcial. ¡Estad atentos por si veis alguna especie rara!